Administración industrial y general
de Henry Fayol
Merrill califica a Henri Fayol (1841-1925) como
el Francis Bacon de la literatura administrativa. Su libro fue fruto
de más de 50 años de práctica y estudio de la
administración.
Nacido en el año 1841, Henri Fayol es un ilustrado y caballeresco
exponente de su época, y a la vez, un transformador de la misma.
De muchos intentos de compendiar la esencia de la administración,
su obra principal, “ADMINISTRATION INDUSTRIELLE ET GÉNÉRALE.
Prévoyance. Organisation. Commandement. Coordination. Contrôle.”
aparecida por primera vez en 1916 en el boletín de una asociación
industrial en su Francia nativa, es considerada por la mayoría
de los estudiosos como un libro clásico, resaltando un capítulo
en especial, el referido a los PRINCIPIOS GENERALES DE ADMINISTRACIÓN.
Su libro fue fruto de 58 años de práctica y estudio
de la administración. Su vida podría definirse como
la de un “Self Made Man”. Fayol Ingeniero de profesión, desarrolló
su carrera laboral en una empresa en el área de la industria
minera de su País, donde ingresó muy joven y luego de
ascender a Gerente de Minas se retiró como Director Gerente.
Supo reorganizar la empresa, expandirla como negocio y en determinado
momento logró salvarla de la bancarrota.
En sus últimos años dedicó todo su esfuerzo a
promover la Ciencia de la Administración como herramienta fundamental
para el buen desempeño de las organizaciones de todo tipo,
ya fueran gubernamentales o de cualquier ramo de la actividad privada.
No fue mera casualidad que el autor francés y su contemporáneo
el estadounidense Frederick W. Taylor fueran Ingenieros, dado que
en las generalmente extensas y superpobladas áreas de trabajo
de la época, se tornaron necesarias personas con buena formación
en temas afines para poder organizar y dotar de racionalidad a las
grandes empresas que surgen junto con el desarrollo de los grandes
capitales.
La Obra de Fayol
"¿En qué momento de mi vida
me he convencido que los fenómenos sociales como los fenómenos
físicos, están sometidos a leyes naturales independientes
de nuestra voluntad? No sabría decirlo. Me parece que nunca
lo puse en duda."
Henri Fayol
Es en este momento que debemos tener presente
el contexto que rodeaba a Henri Fayol en su época y en especial
el modelo taylorista predominante.
Ya a partir de 1908 la obra de Taylor se publica en Francia -en base
a la traducción hecha por H. Le Chatelier- logrando la aceptación
de muchos empresarios (en varios casos la aplicación empresarial
del modelo fue anterior a dicha publicación). Sin embargo Fayol
continuó, tal cual era su método, con sus estudios y
análisis en profundidad de la realidad administrativa; estudiando,
analizando y preparando sus conclusiones y su obra; en forma personal
e independiente y con el rigorismo científico tan afín
con el espíritu francés.
Una vez más, al igual que en el caso de sus excelentes y clásicos
trabajos sobre la problemática de las minas, el ingeniero brillante
y el administrador exitoso, se tomaban su tiempo para crear un nuevo
éxito clásico... esta vez sobre una nueva ciencia en
ciernes: La Administración General.
Según Stoner y Wankel (con respecto a los Estados Unidos) “muy
lentamente llegó el reconocimiento a su obra, en parte porque
sus escritos no fueron traducidos al inglés sino hasta varios
años después de su muerte. Pocos administradores en
Estados Unidos conocían su obra en los últimos años
de la década de 1930. Con todo, Fayol fue el primero en enunciar
muchos de los conceptos de la administración que hoy damos
por sentados". Henri Fayol logró sistematizar buena parte
de la complejidad inherente a las organizaciones. Alcanzó este
objetivo, partiendo de una desafiante realidad que tendía a
elevar la entropía dentro de las mismas. Recurrió al
uso y creación de nuevas "herramientas" acordes a
la nueva ciencia. Utilizó la racionalidad propia del ingeniero,
pero tuvo la grandeza intelectual de adecuar dicho racionalismo al
nuevo fenómeno que tenía que enfrentar: la administración
de las organizaciones. La lectura de su obra, se torna, de esta manera,
en una fuente de conocimientos en su mayoría vigentes y aplicables
en la actualidad. Y, lo que no es menos importante, de dicha lectura
surge un humanismo que profundiza en la naturaleza del hombre y que
está presente en el momento crucial de establecer sus conclusiones
y principios.
Administración Industrial y General
"El significado por mí atribuido
al término administración, y generalmente adoptado...
además de los Servicios Públicos, él comprende
también a las empresas de cualquier índole, amplitud,
forma y objeto. Todas las empresas necesitan previsión, organización,
mando, coordinación y control; para funcionar debidamente,
todas han de respetar los mismos principios generales. Ya no se trata
de varias ciencias administrativas, sino de una sola ciencia..."
Henri Fayol
Cabe resaltar el término de “GENERAL”
que compone el título del libro. Es que el autor había
logrado identificar un determinado campo específico para ser
ocupado por una nueva ciencia en particular y cuya aplicación
podía ser generalizable.
Finalmente, se debe resaltar el logro de Henri Fayol, quien a través
de un encomiable esfuerzo intelectual y una gran capacidad de abstracción,
estableció los ahora clásicos elementos que definen
la Administración (Prever, Organizar, Mandar, Coordinar y Controlar).
Filosofía y Creencias
"De preferencia, adoptaré el término
principios aunque disociándolo de toda sugestión de
rigidez porque en las cuestiones administrativas no existe nada rígido
ni absoluto, todo es cuestión de proporción."
Henri Fayol
A pesar de su formación orientada hacia
las ciencias exactas, Fayol tuvo la capacidad de ubicación
como para: a) comprender que lo que estaba ayudando a crear era una
disciplina dentro del campo de las ciencias sociales; y b) alejarse
lo suficiente de las ciencias exactas y lograr igualmente establecer,
a través del empleo de una racionalidad propia de las ciencias
sociales, un nuevo campo de acción y un revolucionario cúmulo
de conocimientos que conformarían la nueva ciencia de la Administración
General.
a) A este respecto, dejó establecido que "los principios
son flexibles y susceptibles de adaptación a cada necesidad;
es cuestión de saber cómo utilizarlos, lo que constituye
un arte difícil que requiere inteligencia, experiencia, decisión
y sentido de la proporción.
Integrada por la discreción y la experiencia, la proporción
es uno de
los atributos principales del Administrador."
b) Fayol hace notar que, en su país, los dirigentes de empresas
de su época se formaban, en su mayoría, en las escuelas
francesas de ingeniería: "La administración no
figura siquiera en los programas de enseñanza de las escuelas
superiores de ingeniería civil,... la capacidad administrativa
puede y debe adquirirse lo mismo que la capacidad técnica."....
La razón de que ésto suceda "se debe a la falta
de doctrina: no hay doctrina administrativa consagrada, surgida de
la discusión pública; sólo hay doctrinas personales
que recomiendan las prácticas más contradictorias aunque
a veces estén ubicadas bajo la égida de un mismo principio.
Importa pues establecer cuanto antes una doctrina administrativa."
Resulta muy interesante el enfoque que plantea
Fayol en el principio de Disciplina pues el mismo está fundamentado
en la experiencia del autor, quien recoge, a través de todos
sus años de labor, un muy buen concepto de los trabajadores.
"Siempre he observado que los obreros franceses
son obedientes y aun abnegados cuando se hallan bien dirigidos."
Henri Fayol.
Debemos adjuntar entonces, a la filosofía
y creencias de Fayol, este importante concepto del cual estaba plenamente
convencido y que reafirma a través del resto de su libro. Debieron
pasar casi 50 años para que surgieran teorías (X e Y
de Douglas McGregor) que partieran del mismo fundamento.
“Cuando se manifiesta una falla en la disciplina
o cuando el entendimiento o la armonía entre los jefes y los
subordinados deja que desear, no hay que limitarse a echar negligentemente
la responsabilidad de esa situación sobre el mal estado del
personal; ordinariamente el mal es una consecuencia de la incapacidad
de los jefes. Esto es, al menos, lo que he comprobado en diversas
regiones de Francia.”
Henri Fayol.
Fayol nunca tuvo la creencia de que el ser humano
era sólo un hombre racional y económico que únicamente
se motivaba por el dinero; sino que tenía una concepción
más holística (del Griego "Holos": que lo
abarca todo) preocupándose también por el hombre social,
el hombre autorrealizado, y de la lectura de su obra surge una notoria
concepción de hombre complejo.
"La función administrativa tiene
su única manifestación a través de los miembros
de la organización (cuerpo social).... opera sólo sobre
el personal." De allí surge la importancia crítica,
que tienen para el autor, los recursos humanos en el buen funcionamiento
de las organizaciones.
Obsérvese aquí, al pensador agudo que aclara la relatividad
que tienen sus principios, al ingeniero que sabe tomar cierta distancia
de las ciencias exactas para profundizar en una ciencia social donde los principios
no son rígidos, sino que su aplicación es una cuestión
de medida, pero demostrando -su vigencia a través del tiempo
así lo confirma- que aún así, dichos principios
son tan válidos como los de cualquier otra ciencia.
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