7 - Remuneración del Personal
“La remuneración del personal constituye el precio del servicio
prestado. Debe ser equitativa y, en todo lo que sea posible, dar satisfacción
a la vez al personal y a la empresa, al empleador y al empleado."
Henri Fayol
Fayol desde el mismo comienzo de la presentación de este principio,
explica la complejidad y la relatividad del tema. Las remuneraciones,
por ejemplo, dependen muchas veces de factores externos a la organización:
a) Muchas de esas variables no pueden ser modificables por la mera
voluntad del empresario ni de los trabajadores; b) sin embargo otros
factores quedan bajo el dominio de la voluntad de las partes.
a) "La tasa de remuneración depende, en primer lugar,
de circunstancias independientes de la voluntad del patrón
y del valor de los agentes, tales como la carestía de la vida,
la abundancia o la escasez de personal, el estado general de los negocios,
la situación económica de la empresa."
b) "...depende, en segundo término del valor de los agentes;
y por último, del modo de retribución adoptado."
"La apreciación de los factores que dependen de la voluntad
del patrón y del valor de los agentes exige un conocimiento
profundo de los negocios, criterio e imparcialidad; nos ocuparemos
más adelante, a propósito del reclutamiento, de la apreciación
del valor de los agentes."
El Modo de Retribución
"Para concluir con el principio de la remuneración sólo
nos queda referirnos al modo de retribución."
"El modo de retribución del personal puede tener una influencia
considerable sobre la marcha de los negocios; su elección es,
por consiguiente, un problema importante. Es también un problema
arduo, que recibe, en la práctica, soluciones muy diversas,
de las cuales ninguna ha parecido hasta el presente absolutamente
satisfactoria."
"Mediante el modo de retribución se busca generalmente
lo siguiente:
1º Que asegure una remuneración equitativa
2º Que estimule el celo, recompensando el esfuerzo útil;
3º Que no pueda conducir a excesos de remuneración, rebasando
el
límite razonable."
Henri Fayol procede a realizar un estudio del "modo de retribución",
analizando el tema, inclusive, en forma separada para los distintos
niveles jerárquicos.
Respecto al nivel de los obreros, los diversos modos de retribución
que establece son:
1º Pago por jornal;
2º Pago por tarea;
3º Pago por pieza.
Aclara que "estos tres modos de retribución pueden combinarse
entre sí y dar lugar (para todos los niveles) a importantes
variantes mediante la introducción de primas, participación
sobre los beneficios, subsidios en especie, menciones honoríficas,
etc."
Obsérvese la variedad de elementos remunerativos -no todos
de naturaleza económica- que contempla y analiza el autor lo
cual nos da la pauta de la gran complejidad del tema. Fayol toma prudente
distancia de la solución facilista (y a nuestro entender errónea)
de pensar que el ser humano se motiva únicamente en función
directa al dinero que se le abona. Asimismo, su concepción
de que equitativamente, la remuneración -en su concepción
más amplia que abarca no sólo las retribuciones monetarias-
debe dar satisfacción tanto al empleador como al empleado,
se aproxima con acierto a las teorías modernas sobre las formas
de lograr satisfacción en el trabajo.
1º Pago por jornal.
En esta modalidad se le paga al trabajador por el tiempo que ha dedicado
a su trabajo: “...el obrero vende al patrón, de acuerdo con
un precio previamente fijado, un día de trabajo en condiciones
determinadas."
Opina Fayol que “... tiene el inconveniente de que conduce a la pereza
y exige una vigilancia atenta. Se impone, sin embargo cuando no es
posible medir el trabajo efectuado. Es, en suma, muy usado."
2º Pago por tarea
Según este sistema "...el salario depende de la ejecución
de una tarea determinada fijada de antemano. Ese salario puede ser
independiente de la duración de la tarea.
No exige una vigilancia tan atenta como el pago por jornal. Tiene
el inconveniente de disminuir el rendimiento de los buenos obreros
al nivel de los mediocres. Los primeros no se hallan contentos porque
comprenden que podrían ganar más; los segundos hallan
demasiado pesada la tarea impuesta."
3º Pago por pieza
“En este sistema el salario es ilimitado, pues se halla en relación
con el trabajo efectuado.
Es empleado frecuentemente en los talleres donde se fabrica gran número
de piezas iguales y...el producto fabricado puede ser medido al peso,
por metro lineal o por metro cúbico. Es preferido, cuando es
factible su aplicación." (Recordemos que éste es
el sistema aplicado por F. W. Taylor).
Prosigue Fayol: "Se argumenta en su contra que tiende a la cantidad
en detrimento de la calidad y que origina conflictos cuando se pretende
rever los precios para tener en cuenta los progresos realizados en
la fabricación.
“..Este sistema produce generalmente una mejora en el salario que
estimula el celo durante cierto tiempo. Después concluye por
implantarse un régimen que conduce poco a poco de este sistema
de pago al de la tarea diaria por un precio fijado de antemano."
“...Cada uno de estos tres sistemas tiene sus ventajas y sus inconvenientes
y su eficiencia depende de las circunstancias y de la habilidad de
los jefes.
Ni el sistema, ni aún la tasa del salario eximen al jefe de
competencia y tacto. El celo de los obreros y la paz del taller dependen
del jefe en sumo grado."
Nótese la sutileza de Henri Fayol en el análisis de
los modos de retribución:
- Respecto a los dos primeros da su opinión personal estableciendo:
"Tiene el inconveniente de...”
- Pero respecto al tercer sistema, el Pago por Pieza o Destajo, se
refiere
haciendo alusión a las críticas generales, no personalizando
su opinión.
Conociendo la seriedad con la cual este científico analizaba
y planteaba los temas, no sería demasiado suspicaz pensar que
Fayol obvió expresamente efectuar una crítica o algún
reparo directo respecto al sistema empleado por Frederick Taylor.
No olvidemos que éste prestigioso ingeniero estadounidense
ya había fallecido al momento de publicarse la primera edición
de “Administración Industrial y General"
Veamos ahora los elementos complementarios que expone Fayol. Si bien
el autor analiza meticulosamente estos elementos haciendo algunas
distinciones por nivel jerárquico; procederemos a presentarlos
resumidos, pero respetando sus aspectos más sustanciales:
Primas - Participación en los Beneficios
“Para interesar al obrero en la buena marcha de la empresa se añade
a veces a la tarifa por jornal, por tarea o por pieza, un suplemento
en forma de prima: prima a la asiduidad, a la actividad, por la marcha
regular de las maquinarias, a la producción,..."
“Pueden mencionarse: el pequeño suplemento diario, la suma
mensual, la gratificación anual, las acciones distribuídas
entre los más meritorios. Existen también las participaciones
sobre los beneficios; tales son, por ejemplo, determinadas partidas
distribuídas anualmente entre los obreros de algunas grandes
empresas."
La participación en los beneficios “es aún demasiado
nueva...La idea de hacer participar a los obreros en los beneficios
es muy seductora. Induce a creer que de su aplicación ha de
surgir la conciliación entre el capital y el trabajo. Pero
la fórmula práctica de esta conciliación no ha
sido aún hallada. La participación de los obreros en
los beneficios ha tropezado hasta el presente, en la gran empresa,
con dificultades de aplicación invencibles."
“¿Qué sucederá en los períodos difíciles?
....el obrero tiene necesidad de un salario inmediato, que es menester
asegurarle, tenga o no beneficios la empresa.....(Esta participación)...
no puede ser aplicada en las empresas que no tienen propósito
de lucro" como ser los “...servicios del Estado, sociedades religiosas,
filantrópicas, científicas...ni en las empresas económicas
que se hallan en déficit. Vemos por consiguiente, a este sistema
excluido de un gran número de empresas."
”Vemos pues que se ha recurrido a gran variedad de medios para ajustar
la cuestión de los salarios, pero el problema está lejos
de haber sido resuelto a satisfacción general. Todas las soluciones
son precarias."
Subsidios en Especie - Instituciones de bienestar - Satisfacciones
Honoríficas.
"Poco importa que el salario se componga únicamente
de dinero, o que comprenda diversos complementos, como ser: calefacción,
alumbrado, habitación, víveres, con tal de que el agente
se halle satisfecho.
Por otro lado, no hay ninguna duda de que la empresa será tanto
mejor servida cuanto más vigorosos, instruídos, conscientes
y estables sean sus
agentes. El patrón debe cuidar de la salud, fuerza, instrucción,
moralidad y estabilidad de su personal, aunque más no fuese
en interés mismo del negocio."
Henri Fayol
