Principios generales de
administración
"...(ésta) lista que no tiene límites
precisos, ...me parece que por el momento es especialmente útil
(para) dotar a la teoría de la administración con una
docena, más o menos, de principios bien establecidos sobre
los cuales es adecuado concentrar la discusión general. Los
principios precedentes son aquellos a los que he recurrido con mayor
frecuencia. Simplemente, he expresado mi opinión personal respecto
a ellos. ¿Ocuparán un lugar en el código administrativo
que ha de crearse?. La discusión general nos lo dirá”.
Henri Fayol.
El autor detalla 14 principios de la administración,
haciendo la salvedad de que "son aquellos a los que he recurrido
con mayor frecuencia".
Durante toda su carrera profesional Fayol fue estudiando los problemas
administrativos, acumulando con paciencia nuevos elementos, inventariándolos
y sistematizándolos. La lista de principios que se pueden establecer
es, entonces, muy vasta, tendiendo al infinito.
Es claro en consecuencia, que la nómina de principios enunciada
está necesariamente acotada; un ejemplo de ello sería
el caso citado por Popescu: Recién ingresado Fayol a la empresa
y con 19 años de edad hace la primer reflexión sobre
los problemas administrativos que luego se transformaría en
el Principio de Suplencia (que no está incluido en la lista
que Fayol establece en su libro). El mismo surgió ante el hecho
de necesitar
un caballo para recorrer las minas, y la imposibilidad de obtenerlo
por estar ausente el encargado de la caballeriza. De allí extrajo.
la conclusión o principio, de que siempre debe designarse un
sustituto o suplente para cada una y todas las funciones de la empresa.
Merrill asevera que “De muchos intentos de compendiar la esencia de
la administración, los Principios Generales de Administración,
de Henri Fayol, resisten la prueba del tiempo como cualquier otro
y quizá mejor."
Es en este capítulo de su obra, donde el autor pone de manifiesto
-a través de su contexto y muchas veces en forma expresa y
detenida- su filosofía y creencias más profundas respecto
a la ciencia de la administración.
Henry Fayol y el factor humano
“La función administrativa sólo
tiene por órgano y por instrumento al cuerpo social. Mientras
que las otras funciones ponen en juego la materia prima y las máquinas,
la función administrativa sólo obra sobre el personal.
La salud y el buen funcionamiento del cuerpo social dependen de un
cierto número de condiciones... (es decir) los principios."
De lo expuesto, surge la importancia vital que tienen para Fayol,
los Recursos Humanos de cada empresa. En la recopilación de
Merrill el traductor aclara: “Cuerpo social. El término corps
social de Fayol, significando a todos los comprometidos en una actividad
social dada en cualquier esfera, se expresa mejor por este término
algo desacostumbrado porque a) conserva su metáfora biológica
implícita; b) representa la estructura como distinta del proceso
de organización."
Fayol distingue dos organismos o cuerpos que
componen a las empresas:
- El cuerpo material compuesto por las materias primas, herramientas,
útiles, etc.
- El cuerpo social compuesto por el elemento humano, o sea, el personal
de la empresa. De tal manera, el cuerpo social está compuesto
por órganos, los cuales a su vez están compuestos por
individuos.
"La función administrativa tiene su única manifestación
a través de los miembros de la organización (cuerpo
social).... opera sólo sobre el personal." De allí
surge la importancia crítica, que tienen para el autor, los
recursos humanos en el buen funcionamiento de las organizaciones.
“Emplearé con preferencia la palabra principios (y no “leyes”),
desembarazándola de toda idea de rigidez. No existe nada rígido
ni absoluto en materia administrativa, en ella todo es cuestión
de medida. Casi nunca puede aplicarse dos veces el mismo principio
en condiciones idénticas: es necesario tener en cuenta las
circunstancias diversas y cambiantes, los hombres igualmente diversos
y cambiantes y muchos otros elementos variables.”
Obsérvese aquí al pensador agudo, que aclara la relatividad
que tienen sus principios, al ingeniero que sabe tomar cierta distancia
de las ciencias
exactas para profundizar en una ciencia social donde los principios
no son rígidos, sino que su aplicación es una cuestión
de medida, pero demostrando -su vigencia a través del tiempo
así lo confirma- que aún así, dichos principios
son tan válidos como los de cualquier otra ciencia.
Principios
“A continuación mencionaré algunos
de los principios de administración que he tenido que aplicar
con más frecuencia:
1º-La división del trabajo;
2º-La autoridad;
3º-La disciplina;
4º-La unidad de mando;
5º-La unidad de dirección;
6º-La subordinación de los intereses particulares al interés
general;
7º-La remuneración;
8º-La centralización;
9º-La jerarquía;
10º-El orden;
11º-La equidad;
12º-La estabilidad del personal;
13º-La iniciativa;
14º-La unión del personal o Espíritu de equipo.
"
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